martes, 26 de noviembre de 2019

¿Brujas o Gante?


Este verano hice un crucero fluvial desde Ámsterdam hasta Bruselas con mi familia y con la compañía Politours. Durante este trayecto, paramos en numerosos pueblos, algunos de ellos muy famosos, otros no tanto. Una pregunta que estuvo repitiendo mi ama después de visitar Bélgica fue ¿qué os ha gustado más Brujas o Gante?

Brujas es una de las ciudades medievales mejor conservadas del mundo y por su gran belleza cuenta hoy con más de 3 millones de turistas anuales por delante de Bruselas.  Puede que desde que en el año 2000 la nombraran Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, se hiciera más famosa. 

Gante es más grande que Brujas, pero tiene menos turistas. Debido a la fama de su universidad 
45 000 de los 250 000 habitantes que tiene esta ciudad son estudiantes. 

La verdad es que ambas ciudades son preciosas. Supongo que me pasa como a todo el mundo, que hemos oído hablar múltiples veces de la belleza y la magia de Brujas. En cambio, hasta que dos de mis amigas no nos dijeron que se iban a ir de Erasmus a Gante, no había oído hablar mucho de ella. 

Después de visitar ambas ciudades (una por la mañana y otra por la tarde) y de reflexionar sobre la pregunta de mi ama, tuve la respuesta clara. Me hubiera gustado tener más tiempo para conocer Gante, perderme en sus calles, tomar algo junto a alguno de sus canales o incluso dar un paseo en barca. Y no, Brujas no me produjo esa sensación, me bastó con una mañana, no porque no sea bonita, que lo es, si no por la aglomeración de gente. Por la sensación constante de no poder dar dos pasos sin encontrarte a miles de turistas. Y tal vez, porque hace mucho tiempo que dejó de ser una ciudad medieval para convertirse en una hecha por y para el turismo. 

La gran diferencia entre las dos urbes es que en Gante puedes pararte a ver cómo es el estilo de vida de sus habitantes y en Brujas, sólo el de los turistas. 
Y dicho esto…Jone y Leire espero que me invitéis!

¿Y vosotrxs que opináis? ¿Brujas o Gante?



Aquí os dejo varias fotos. ¡Hasta la próxima!

BRUJAS: 








GANTE:
















domingo, 10 de noviembre de 2019

Un viaje distinto

Esta semana el post va a ser de un viaje diferente. Un viaje que te organiza otra persona sólo por el hecho de verte feliz y sonreír. Un viaje, aunque suene un poco cursi, hacia la felicidad. 

Ayer por sorpresa de cumpleaños mi hermana me llevó a un concierto, el de la M.O.D.A. (La Maravillosa Orquesta del Alcohol). Este tuvo lugar en la sala Santana 27 (Fever) a las 10 de la noche. La cola en la calle doblaba la esquina y no paraba de llover pero, a pesar de ello, todos los allí presentes no perdimos la sonrisa por entrar a verles. 

Cuando accedimos al recinto, estaba lleno y seis minutos más tarde de la hora estimada el grupo burgalés empezó a tocar su tema Nubes negras y la frase «por los que se fueron pero están», hizo que se nos cayera alguna lágrima, te seguimos teniendo tan presente Amama. 

La puesta en escena de la banda es original, los siete van vestidos con una camiseta blanca de tirantes, como si de niños de los años 70 se tratara. La voz del cantante te envuelve y por eso no es nada difícil disfrutar del concierto. Además, su música es en directo, no hacen playback ni utilizan autotune, que hoy en día es algo que cuesta encontrar en muchos artistas.








 

Uno de los momentos más mágicos fue cuando el vocal pidió ayuda al público para cantar una canción que tienen con el grupo Berri Txarrak. Una parte de esta es en euskera y el cantante y los asistentes la cantaron al unísono. El ánimo no dejó de incrementar con las siguientes canciones como, Himno Nacional, Vasos Vacíos, 1932 o la final Héroes del Sábado

Fue un concierto de los de disfrutar, de no parar de cantar, de saltar y de divertirte. Alejado un poco del postureo de ir a ver a un artista o grupo y sólo hacer vídeos y fotos. Sí que es verdad, que alguna foto ya hice, pero estuve más pendiente de retenerlo en mi memoria que en mi galería. 







La función fue genial, de repetir, de ir a verles 1000 veces más. La lluvia nos acompañó otra vez cuando finalizó y nosotras pasamos a convertirnos en las «heroínas del sábado», porque con la tormenta que había no fue fácil la vuelta a casa sin pasar un poco de miedo. Pero, mereció la pena sin duda. 

Eskerrik asko La M.O.D.A. por hacernos disfrutar tanto y a ti Itziar por llevarme. 

lunes, 28 de octubre de 2019

¿Cómo sobrevivir a un festival en Agosto?


Durante 10 años se ha celebrado en Burriana (Castellón) el festival Arenal Sound y ya que salieron hace una semanas las entradas, os voy a contar mi experiencia allí y lifehacks para vuestra estancia





Qué llevar:
Esto es muy importante ya que si os falta algo de esto no será lo mismo.
  • Tapones para los oídos (porque la música empieza desde muy pronto, además, también sirve por si tenéis unos vecinos molestones)
  • Colchón hinchable: mucho mejor que una esterilla, necesario para que las pocas horas de descanso sean lo más cómodas posible.
  • Dos toallas: para la ducha y la playa
  • Mesa y sillas para el camping
  • Sombrilla
  • Crema, champú y gel mejor comprarlo allí
  •  Riñonera
  •  Ropa cómoda y calzado que no os importe que se estropee
  •  Candados para la tienda 
  •  Antifaz
  •  Cargador portátil de móvil
  • Pinzas y cuerdas para colgar la ropa
  • Si tenéis complejo de Coachella, mucha purpurina


Lifehacks:

Nada más bajar del autobús id a recoger la pulsera rápido y después corred para coger un buen sitio en el camping. Esa noche es necesario intentar dormir
el máximo de horas posible, porque es el único día que se descansa de verdad.

La mayoría de personas cuando vamos a un festival creemos que nos van a robar el móvil, el dinero o algo de ropa. Bueno, pues cuando fui yo robaron de todo menos eso.
A nuestras vecinas les robaron tres de las cuatro sillas que llevaban y una toalla, a nuestro grupo la sombrilla (bien muy preciado con el calor que hace) y la crema de sol.
Así que, antes de ir a los conciertos metedlo todo en la tienda y ponedle los candados.

De antemano, siempre pensamos que vamos a ir a muchos conciertos pero, en la realidad esto no se cumple. Por eso, deberéis organizaros muy bien y saber cuáles son los artistas a los que verdaderamente queréis ver.

Si acudís a los conciertos por la tarde intentad poneros lo más cerca posible del “chorro” para refrescaros, porque entre la gente y sol abrasador las temperaturas son muy altas
y no disfrutaréis como es debido.Yo os recomendaría que al ir a la pool party no os metiérais en el agua de la piscina, no creo que sean las mejores condiciones higiénicas y encima,
mucha gente entra al agua con vasos de cerveza. Es mejor ir a la playa que está justo detrás.


(Para que os hagáis una idea de todas las personas que entran)



Mi experiencia:
Creo que esto le pasa a todo el mundo, pero, realmente se valora lo bien que te lo has pasado al volver a casa.
Los días son divertidos porque estás con tu cuadrilla y conociendo a gente nueva, lo que puede llegar a ser un descubrimiento.







(Nuestro descubrimiento fueron ellas)







Además, creo que ir por primera vez a un festival siempre es especial. Este, en parte, es curioso porque algunos shows son en la playa. 
Para mí, lo mejor fue acudir a los conciertos de los artistas a los que tantas ganas tenía de ver, como por ejemplo, Juancho Marqués o Rayden; y disfrutarlos con mis amigos. La buena música en directo siempre merece la pena. 







Por eso os animo a que acudáis alguna vez a un festival porque la aventura es única!

domingo, 20 de octubre de 2019

UNA SEMANA EN ALMERÍA

UNA SEMANA EN ALMERÍA:

Por segunda semana, aquí os vengo a contar otro viaje y alguna que otra cosa que me pasó, para variar.

Del 9 de julio al 16 fuimos Peio y yo a Almería, exactamente a Cabo de Gata.


Salimos de Bilbao a la una de la noche y llegamos allí a las dos de la tarde. Primero cogimos un bus a Madrid y después un tren hasta allí.
La verdad es que el viaje no empezó nada bien, yo tenía pensado dormir durante todo el trayecto en autobús, pero no fue así. Entre ronquidos, ladridos de un pobre perro que estaba donde las maletas, una señora que no callaba y alguna que otra cabezada llegamos a Madrid. Al llegar a la estación de tren desayunamos unos churros (malísimos) y luego ya emprendimos la segunda parte del viaje, donde fue mucho más fácil dormir aunque las niñas de atrás no me lo pusieran fácil. Y sí, hablo en singular porque Peio no dejó de dormir ni un segundo.

Nosotros estábamos alojados en Cala Higuera (no estuvimos en ningún hotel o apartamento porque la casa es de la familia de Peio), al lado del pueblo de San José. Un sitio totalmente tranquilo donde poder disfrutar del mar y, de vez en cuando, de alguna medusa.
Si os gusta bucear, este es vuestro sitio ya que el fondo marino es brutal, no todos los días se ve lo mismo y es una verdadera gozada.
Las vistas desde la casa son increíbles. 















Los primeros días nos los tomamos con calma, yendo a las calas que están al lado de la casa. Unas pequeñas playas que, al estar escondidas, están casi vacías y donde se puede disfrutar de la tranquilidad. También bajamos al pueblo a tomar algo y a pasear por la alameda, donde todas las noches de verano hay un mercadillo.   









Uno de los días decidimos ir de excursión: Almería, 30 grados, 2 horas de excursión, las vistas una pasada, el resultado no tanto. El sitio era una maravilla, Los Escullos se llama. 

Llegamos sobre las 12 y media y teníamos reserva para comer una paella a la 13:30. Como nos sobraba tiempo, nos metimos al agua un rato en la pequeña playa. Después de comer, yo pensaba volver, pero no. Peio decidió que era mejor ir a casa para que no se nos hiciera tarde. En cuanto empezamos a andar, yo creía que moriría, con el calor que hacía y todo lo que teníamos que andar.
Como yo no paraba de quejarme, hicimos autostop y nos recogió una pareja. Dani y Laura, siempre nos acordaremos de vosotros, nos salvasteis. Al llegar a casa, nos echamos la siesta de nuestras vidas.

Por la noche, bajamos al pueblo de nuevo, pero esta vez para ir a mirar las estrellas con telescopio a la playa de los Genoveses. Es una excursión chulísima y que merece totalmente la pena, os la recomiendo!!

 

El último día volvimos a playa de los Genoveses por la tarde y fue, sin duda, uno de los mejores. Entre guerras de agua y alguna que otra peleilla con arena incluida, estuvimos bañándonos hasta las 9 de la noche. Esto en el norte, para mí, es totalmente inimaginable.


Y hasta aquí todo por hoy… ¡Nos vemos la semana que viene en alguna parte del mundo!