lunes, 28 de octubre de 2019

¿Cómo sobrevivir a un festival en Agosto?


Durante 10 años se ha celebrado en Burriana (Castellón) el festival Arenal Sound y ya que salieron hace una semanas las entradas, os voy a contar mi experiencia allí y lifehacks para vuestra estancia





Qué llevar:
Esto es muy importante ya que si os falta algo de esto no será lo mismo.
  • Tapones para los oídos (porque la música empieza desde muy pronto, además, también sirve por si tenéis unos vecinos molestones)
  • Colchón hinchable: mucho mejor que una esterilla, necesario para que las pocas horas de descanso sean lo más cómodas posible.
  • Dos toallas: para la ducha y la playa
  • Mesa y sillas para el camping
  • Sombrilla
  • Crema, champú y gel mejor comprarlo allí
  •  Riñonera
  •  Ropa cómoda y calzado que no os importe que se estropee
  •  Candados para la tienda 
  •  Antifaz
  •  Cargador portátil de móvil
  • Pinzas y cuerdas para colgar la ropa
  • Si tenéis complejo de Coachella, mucha purpurina


Lifehacks:

Nada más bajar del autobús id a recoger la pulsera rápido y después corred para coger un buen sitio en el camping. Esa noche es necesario intentar dormir
el máximo de horas posible, porque es el único día que se descansa de verdad.

La mayoría de personas cuando vamos a un festival creemos que nos van a robar el móvil, el dinero o algo de ropa. Bueno, pues cuando fui yo robaron de todo menos eso.
A nuestras vecinas les robaron tres de las cuatro sillas que llevaban y una toalla, a nuestro grupo la sombrilla (bien muy preciado con el calor que hace) y la crema de sol.
Así que, antes de ir a los conciertos metedlo todo en la tienda y ponedle los candados.

De antemano, siempre pensamos que vamos a ir a muchos conciertos pero, en la realidad esto no se cumple. Por eso, deberéis organizaros muy bien y saber cuáles son los artistas a los que verdaderamente queréis ver.

Si acudís a los conciertos por la tarde intentad poneros lo más cerca posible del “chorro” para refrescaros, porque entre la gente y sol abrasador las temperaturas son muy altas
y no disfrutaréis como es debido.Yo os recomendaría que al ir a la pool party no os metiérais en el agua de la piscina, no creo que sean las mejores condiciones higiénicas y encima,
mucha gente entra al agua con vasos de cerveza. Es mejor ir a la playa que está justo detrás.


(Para que os hagáis una idea de todas las personas que entran)



Mi experiencia:
Creo que esto le pasa a todo el mundo, pero, realmente se valora lo bien que te lo has pasado al volver a casa.
Los días son divertidos porque estás con tu cuadrilla y conociendo a gente nueva, lo que puede llegar a ser un descubrimiento.







(Nuestro descubrimiento fueron ellas)







Además, creo que ir por primera vez a un festival siempre es especial. Este, en parte, es curioso porque algunos shows son en la playa. 
Para mí, lo mejor fue acudir a los conciertos de los artistas a los que tantas ganas tenía de ver, como por ejemplo, Juancho Marqués o Rayden; y disfrutarlos con mis amigos. La buena música en directo siempre merece la pena. 







Por eso os animo a que acudáis alguna vez a un festival porque la aventura es única!

domingo, 20 de octubre de 2019

UNA SEMANA EN ALMERÍA

UNA SEMANA EN ALMERÍA:

Por segunda semana, aquí os vengo a contar otro viaje y alguna que otra cosa que me pasó, para variar.

Del 9 de julio al 16 fuimos Peio y yo a Almería, exactamente a Cabo de Gata.


Salimos de Bilbao a la una de la noche y llegamos allí a las dos de la tarde. Primero cogimos un bus a Madrid y después un tren hasta allí.
La verdad es que el viaje no empezó nada bien, yo tenía pensado dormir durante todo el trayecto en autobús, pero no fue así. Entre ronquidos, ladridos de un pobre perro que estaba donde las maletas, una señora que no callaba y alguna que otra cabezada llegamos a Madrid. Al llegar a la estación de tren desayunamos unos churros (malísimos) y luego ya emprendimos la segunda parte del viaje, donde fue mucho más fácil dormir aunque las niñas de atrás no me lo pusieran fácil. Y sí, hablo en singular porque Peio no dejó de dormir ni un segundo.

Nosotros estábamos alojados en Cala Higuera (no estuvimos en ningún hotel o apartamento porque la casa es de la familia de Peio), al lado del pueblo de San José. Un sitio totalmente tranquilo donde poder disfrutar del mar y, de vez en cuando, de alguna medusa.
Si os gusta bucear, este es vuestro sitio ya que el fondo marino es brutal, no todos los días se ve lo mismo y es una verdadera gozada.
Las vistas desde la casa son increíbles. 















Los primeros días nos los tomamos con calma, yendo a las calas que están al lado de la casa. Unas pequeñas playas que, al estar escondidas, están casi vacías y donde se puede disfrutar de la tranquilidad. También bajamos al pueblo a tomar algo y a pasear por la alameda, donde todas las noches de verano hay un mercadillo.   









Uno de los días decidimos ir de excursión: Almería, 30 grados, 2 horas de excursión, las vistas una pasada, el resultado no tanto. El sitio era una maravilla, Los Escullos se llama. 

Llegamos sobre las 12 y media y teníamos reserva para comer una paella a la 13:30. Como nos sobraba tiempo, nos metimos al agua un rato en la pequeña playa. Después de comer, yo pensaba volver, pero no. Peio decidió que era mejor ir a casa para que no se nos hiciera tarde. En cuanto empezamos a andar, yo creía que moriría, con el calor que hacía y todo lo que teníamos que andar.
Como yo no paraba de quejarme, hicimos autostop y nos recogió una pareja. Dani y Laura, siempre nos acordaremos de vosotros, nos salvasteis. Al llegar a casa, nos echamos la siesta de nuestras vidas.

Por la noche, bajamos al pueblo de nuevo, pero esta vez para ir a mirar las estrellas con telescopio a la playa de los Genoveses. Es una excursión chulísima y que merece totalmente la pena, os la recomiendo!!

 

El último día volvimos a playa de los Genoveses por la tarde y fue, sin duda, uno de los mejores. Entre guerras de agua y alguna que otra peleilla con arena incluida, estuvimos bañándonos hasta las 9 de la noche. Esto en el norte, para mí, es totalmente inimaginable.


Y hasta aquí todo por hoy… ¡Nos vemos la semana que viene en alguna parte del mundo!







domingo, 13 de octubre de 2019

OPORTO Y LO DIFÍCIL QUE ES VIAJAR CON UNA SILLA DE RUEDAS:




Para dar comienzo a este blog os voy a hablar de una de las ciudades que más me han gustado.

Oporto es la ciudad más importante de Portugal después de Lisboa, aunque por su potencia cultural, demográfica e industrial es considerada la «capital del Norte» de este país. . Cuenta con un gran patrimonio histórico y su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996. 




Oporto o «el puerto» es una ciudad preciosa, con múltiples monumentos para ver
(Palacio de la Bolsa, la Catedral, los puentes sobre el río Duero, etc.), pero sobre todo, es una ciudad EMPEDRADA. Antes de hacer este viaje, salí de fiesta con unos tacones, uno de ellos decidió torcerse, así que, acabé con un esguince y el pie vendado 10 días. No podía apoyarlo y sólo podía andar con muletas, por ello, para el viaje decidimos coger una silla de ruedas. Pero Oporto con sus cuestas y su suelo de piedra no nos lo quiso poner fácil y, efectivamente, un día me caí. Consejo: nunca salgáis de fiesta antes de iros de viaje.

Dejemos de lado este pequeño detalle y continuemos con la ciudad…

QUÉ HACER 4 DÍAS EN OPORTO:

1º día:
Nosotros hicimos un free tour con Civitatis, donde una guía nos enseñó la ciudad a la vez que nos iba contando su historia y anécdotas. Yo recomiendo el contratar siempre un tour de estos porque te ayudan a ubicarte en el sitio y además, aprendes más que si lo hicieras por tu cuenta.

Por la tarde, después de comer en un restaurante con un toque parisino, visitamos la  famosa librería Lello, que sirvió de inspiración a J.K.Rowling para escribir la saga de Harry Potter. Recomendación: comprar las entradas antes de ir allí e ir pronto, ya que la cola para entrar dobla la esquina.
La librería es increíble pero está abarrotada. lo mejor es armarse de paciencia porque tanta gente la verdad es que atosiga. 



En esta foto estaba muy agobiada por toda la gente que había y por las escaleras que había tenido que subir. Al bajarlas casi me caigo de nuevo.


Para merendar fuimos a tomar un mítico pastelito de nata (pastel de Belén se dice en Lisboa, así que mejor que no lo pidáis así si no queréis que se enfaden) al sitio más famoso de Oporto. Aunque se llamen «de nata» están hechos de crema y están deliciosos.  En la cafetería donde los tomamos cada vez que hacen una tanda nueva  salen a la calle con una campana, para avisar a la gente y así los tomen recién hechos.













2º día:
Después de desayunar visitamos la catedral y luego, cruzamos uno de los puentes y fuimos a Vila Nova de Gaia, la ciudad que está justo en frente. Hacía un día precioso, así que, nos sentamos en la hierba y disfrutamos de las vistas del río Duero y de Oporto con una cerveza artesana en la mano. 





Tras comer (unos bocatas, porque fue imposible entrar a algún lado con tanta gente), subimos a una de las bodegas de vino Oporto.
Os prometo que ir en silla de ruedas es un rollo, ahí aproveché a poner el pie en alto por todo lo que se me hinchaba.


Seguidamente, hicimos un recorrido en barco por el río donde nos contaron curiosidades de los múltiples puentes. Por último, callejeamos por el centro y nos comimos un helado. Los atardeceres en la parte baja de la ciudad son una pasada. 






3º día:
Cogimos un tren y nos trasladamos a Guimarães, Distrito de Braga. La considero una ciudad como de cuento medieval. El castillo es una pasada y precioso. Como estuvimos todo el día visitando Guimarães, estábamos agotados y cenamos en la habitación del hotel. 






4º día:
En la parte alta de la ciudad se encuentra el Palacio de la Bolsa y allá que fuimos. He de decir que a mí no me apetecía ir pero me sorprendió gratamente. Los salones son increíbles.
Si es que parece que todos los edificios de esta ciudad son monumentos. Después, comimos un bacalao buenísimo. 
 





Por la tarde, yo quedé con mi amigo Joel que casualmente había ido también con sus padres. Estuvimos por el centro tomándonos una cerveza Super Bock (buenísima y barata) y comentando lo muchísimo que nos había gustado esta ciudad. Os recomiendo visitarla 100% es preciosa, barata y no está tan lejos.

Espero que os haya gustado mi primer post y nos vemos en nada!! 




   (Te lo dedico Joel, nuestra ciudad siempre)