Este fin de semana aprovechando el puente hemos ido Peio y yo a Madrid. Tuvimos suerte, ya que además de ser fiesta nacional el viernes, el jueves lo era también en nuestra facultad. Así que, el miércoles a las cuatro de la tarde cogimos un bus hacia allí. (Nosotros nos quedamos en la casa de la abuela de Peio, por eso no recomiendo ningún hotel.)
Sobre las 9:30 llegamos por fin a casa y después de una calurosa acogida, cenamos algo y como estábamos muy cansados nos fuimos a dormir.
Al día siguiente la luz que entraba por la medio abierta persiana me despertó, intenté dormirme de nuevo y a sabiendas de que no lo iba a conseguir, hice una de las cosas que mejor se me da, despertar a Peio. Después de que refunfuñara un rato, logré que se levantara y fuimos a desayunar. Esa misma mañana estuvimos de compras por la calle Fuencarral y haciendo alguna foto para nuestros respectivos trabajos de clase. Por la tarde, estuvimos tomando algo por la calle Pez y el bolsillo nos dolió un poco cuando por dos cañas nos cobraron 7 euros.
El viernes de fiesta, tuvimos día familiar y fuimos a Aranjuez. Visitamos su Palacio Real que empezó a ser construido bajo el reinado de Fernando VI y ahora es ya Patrimonio Nacional. Cuenta con numerosas salas, las que en su época estaban diferenciadas para uso exclusivo del rey o de la reina. Aunque las tres más famosas puede que sean el Comedor, el Gabinete árabe y el de porcelana. Después dimos un paseo por el inmenso jardín, situado a orillas del río Tajo y vimos algún que otro pavo real. Al llegar de nuevo a Madrid, fuimos a ver las luces navideñas por la noche.

El sábado por la mañana estuvimos dando un paseo por el Retiro y al ser tan grande nos perdimos un poco. Pero, la verdad, es que me alegro porque así encontramos el restaurante donde los/las concursantes de MasterChef 4 hicieron una de sus pruebas exteriores y una de las más divertidas además. Así que si sois frikifans de este programa como yo entenderéis mi ilusión.
Por la noche cenamos en un restaurante del grupo Andilana, Bazaar, situado en la calle Libertad 21, en el barrio de Chueca. Si queréis ir os recomiendo que acudais pronto, sobre las 9, porque después se forma una larga cola para entrar a cenar. El restaurante está decorado como una tienda de ultramarinos y tiene una muy buena relación calidad/precio. Nosotros tomamos tar-tar de atún para compartir y luego Peio una hamburguesa de ternera y yo un carpaccio de ternera.

Una pega de este grupo de restaurantes es que como acude mucha gente, ponen las mesas muy juntas para atender al máximo número de clientes posible. Entonces, id con cuidado si no queréis llegar y hacer como yo, que por intentar no molestar a las personas de al lado tiré sin querer del mantel y rompí una copa.

El sábado por la mañana estuvimos dando un paseo por el Retiro y al ser tan grande nos perdimos un poco. Pero, la verdad, es que me alegro porque así encontramos el restaurante donde los/las concursantes de MasterChef 4 hicieron una de sus pruebas exteriores y una de las más divertidas además. Así que si sois frikifans de este programa como yo entenderéis mi ilusión.
Por la noche cenamos en un restaurante del grupo Andilana, Bazaar, situado en la calle Libertad 21, en el barrio de Chueca. Si queréis ir os recomiendo que acudais pronto, sobre las 9, porque después se forma una larga cola para entrar a cenar. El restaurante está decorado como una tienda de ultramarinos y tiene una muy buena relación calidad/precio. Nosotros tomamos tar-tar de atún para compartir y luego Peio una hamburguesa de ternera y yo un carpaccio de ternera.

Una pega de este grupo de restaurantes es que como acude mucha gente, ponen las mesas muy juntas para atender al máximo número de clientes posible. Entonces, id con cuidado si no queréis llegar y hacer como yo, que por intentar no molestar a las personas de al lado tiré sin querer del mantel y rompí una copa.






































